“Desde que el primer hombre, se puso en contacto con lo mejor de sí mismo y llegó a visualizar la feliz Aurora de la Existencia humana, no le ha faltado jamás la Enseñanza y la Vía perfecta mediante los Inmortales Escritos que otros han dejado a la posteridad, para que, mediante su estudio y comprensión, también veamos la misma Luz que los Antiguos percibieron, cuando a través de las Escrituras y Mitos comenzamos a alimentar nuestra oculta llama Interior”.
“Así es que, en verdad, muchas de las Universales Ideas cuando tomamos realmente Consciencia de lo que contienen, por poner ahora un ejemplo – que nuestra mente más concreta y particular de cada ego, nos lleva siempre a separarnos de los demás, porque desde sus propias entrañas es siempre dual y egoísta – de modo que este “conocimiento” primordial constituye una primera base necesaria, para llegar a conocernos de verdad sin ningún tipo de engaños”.
“Además de que, al experimentar que no sabemos utilizar bien nuestro discernimiento y así ver la propia ignorancia en la que andamos metidos cada día, descubriendo que tenemos un ego que siempre se mueve entre los “pares de opuestos”, esta verdad nos sirve como base para atisbar y comprender que también existe la “dualidad” en toda la Creación y en todas las Ideas Universales que anhelamos alcanzar”.
“De esta forma y manera de sentir la propia existencia, nos aparece la propuesta de que podemos llegar a adquirir la Primera Idea Universal, Saber y Comprender que Todo, absolutamente Todo, está Unido en lo Físico, Vital, Psicológica y Espiritualmente, en un Todo, a la manera de “Completo Circulo lleno de Amor y de Vida Eterna” y que maravillosamente ¡Oh Señor! poder llegar cada día “a sentir plenamente este estado” por nosotros, este regalo es sin duda “la llave maestra que nos abre las puertas a nuestra Esperanza, como una herramienta necesaria que nos permita encontrar el Camino de la Paz y la Concordia en Nuestro Mundo”.